Expediente X II por Ivan Villamel
Julio 30, 2008 by terrorynadamas
Continuamos con el análisis de la recientemente estrenada Expediente X II a cargo de nuestro colaborador Ivan Villamel. Adelante Ivan:

Director: Chris Carter
Productor: Frank Spotnitz y Chris Carter
Guión: Frank Spotnitz y Chris Carter
Fotografía: Bill Roe
Música: Mark Snow
Montaje: Richard A. Harris
Diseño de producción: Mark Freeborn
Dejar como legado la tan omnipotente esencia de la que probablemente sea la mejor serie de temática fantástica de toda la historia de la televisión debe crear una responsabilidad y presión evidente en todo creador. “Expediente-X” constituyó por si misma todo un fenómeno de masas, exento de cualquier duda cualitativa durante sus fructíferas nueve temporadas en antena. Hace exactamente diez años llegó a las pantallas cinematográficas la primera de las adaptaciones al cine de tan popular serie, contando una historia que pese a poder ser seguida con cierta facilidad por los paganos de la obra maestra catódica de Chris Carter, encontraba mucha más razón de ser en los adeptos incondicionales de la serie al crear un puente muy sui generis entre temporadas televisivas.
Quizás escarmentado por cierta tibieza en el recibimiento de su estupendo primer filme (eso si, fue dirigido por el competente Rob Bowman), Carter ha optado esta vez por un tratamiento mucho más humano, algo que beneficia claramente ciertas lecturas emocionales y psicológicas pero supone un cierto lastre narrativo al prolongar sin motivo aparente la narración de una historia que no requería de tanta vuelta de tuerca. Este hecho aleja a “X-Files: Creer es la clave” del grueso de producción del thriller moderno, acercándolo sobremanera a ciertos policiacos de serie B dramáticos de mitad de siglo dentro del territorio americano, quizás muy consciente de la evolución actual del medio televisivo y de la imposibilidad de competir incluso a nivel de espectacularidad con ciertos filmes menos proclives a la sumisión del empape visual hollywoodiense y si a efectismos más potentes en la cada vez más inocua audiencia.

Lo que resulta evidente es que el filme resulta desnutrido, con cierta tendencia a la evaporación narrativa, como si de un ave de espléndido plumaje agonizara lentamente en vías de extinción. No por ello resulta una mala película ni mucho menos, pero si que muestra una tendencia tan a contracorriente que resulta un salto al vacío evidente por parte de su creador, un riesgo que tememos resultará mortificador en los tiempos que corren. Carter sustenta la base narrativa de su filme en la defensa acérrima del lema que da pie al filme, la necesidad de la fe, tomarse el axioma de creer es la clave hasta las últimas consecuencias. Solo así se entiende que las diversas exposiciones que crea el relato (canalizado en dos historias independientes por parte de sus dos carismáticos protagonistas que tienen más en común de lo que pueda parecer en un principio) busquen en el argumento una mera excusa para profundizar en los temas pendientes de la serie, sin llegar a resolverlos, pero enfatizando la duda existencialista de sus protagonistas, aún más desesperanzados y nihilistas que en anteriores aventuras, mostrados con un poso de melancolía que fustiga sus vidas y les impide alcanzar un cenit de plenitud interior. Ambos personajes deambulan sin un futuro estable, agarrándose a su medio natural como supervivencia existencial que justifique sus actos y su día a día.
El gran problema de esta elección argumental y de trasfondo es que la historia que Carter nos cuenta sabe a poco dado el medio en el cual nos la muestra, resultando en el fondo más cercana al episodio de transición alargado hasta una duración cinematográfica (no olvidemos que pese a ser considerados de transición, ciertos episodios de este tipo se encuentran entre lo mejor de toda la serie) que no una reformulación de la historia trasladada al ámbito al cual pertenece, por ello durante su entramado final de la narración deja la sensación de producción añeja, bien narrada y no menos efectiva en su labor actoral, pero carente de la potencia narrativa y síntesis magistral de su homónima televisiva.
Los esfuerzos de Carter en la labor de dirección se muestran más que solventes, y de eso cabe congratularse con la devoción de feligrés que por momentos muestra el filme, más que nada por la desafortunada traslación que de algunas series ha sufrido el mundo del cine. Muestra una capacidad bastante solvente a nivel formal, evitando cierta tendencia al plano televisivo (aunque debería rodearse de técnicos más acordes al medio en futuros proyectos) y exponiendo su mensaje mediante una puesta en escena solvente y bastante vigorosa. Evidentemente el ligero lastre que carga sobre sus espaldas es la ya comentada tendencia de su guión a buscar mucho más la evolución interna (y teniendo en cuenta que las historias de Mulder y Scully no suelen llegar al final del camino es un riesgo considerable exponer sin concretar) que una apremiante elección por lo acelerado de su discurso en términos narrativos, siendo este hecho de gran satisfacción a la hora de ofrecer dobles lecturas sobre la creencia y la dualidad de fe entre la ciencia y la religión (la cristiana para ser más exactos), pero minimizando argumentalmente una historia que deja un regusto parcialmente amargo por la simpleza de su devenir.
“X-Files: Creer es la clave” colmará de buenas sensaciones a quienes busquen la esencia de su mitología más que un apasionante carrusel de aceleradas resoluciones, se toma sus pausas para rebuscar en la narración calmada las reflexiones que justifiquen su apocado y alargado argumento de base.
6,5/10
A continuación y dentro de nuestra TV On Demand carpeta Analisis y Criticas os ofrecemos el trailer de esta película:





(1 votes, average: 4 out of 5)



















Comentarios
Sientete libre de dejar un comentario...
y si quieres que se vea una imagen con tu comentario, consigue un gravatar!